
UN MARACANAZO QUE QUEDARÁ EN LA HISTORIA DEL GRANATE
Rocco CruzEl Granate se consagró campeón de la Recopa Sudamericana al derrotar por 3-2 a Flamengo en el estadio Maracaná, en un encuentro que se definió en el tiempo extra y cuando parecía que la final se definía desde los 12 pasos.
El inicio mostró a Flamengo decidido a imponer condiciones. A los cuatro minutos, Carrascal probó y Nahuel Losada respondió con seguridad. El equipo brasileño presionaba alto y manejaba la pelota, pero Lanús fue efectivo cuando tuvo su oportunidad. A los 29 minutos, Agustín Rossi se resbaló en la salida y Rodrigo Castillo aprovechó el error para sacar un remate lejano que abrió el marcador y silenció el estadio.

La ventaja no duró demasiado. Un centro de Guillermo Varela dio en la mano de Ramiro Carrera y el árbitro sancionó penal. Desde los doce pasos, De Arrascaeta empató el encuentro. Antes del descanso, Flamengo insistió y Lanús resistió con orden, sabiendo que el resultado parcial lo mantenía arriba en la serie.
En el complemento, el desarrollo fue más friccionado. Losada volvió a convertirse en figura ante intentos de Everton y Lucas Paquetá. Lanús tuvo alguna contra aislada, pero el dominio territorial era del local. A los 80 minutos llegó la jugada más polémica: De Arrascaeta cayó en el área y el juez marcó un nuevo penal, pese al reclamo de los jugadores granates por una falta previa no sancionada. Jorginho convirtió a los 84 y puso el 2-1, igualando la serie y llevando la definición al alargue.

En los 90, Losada sostuvo a su equipo con otra atajada clave y Canale marcó de cabeza, aunque el tanto fue anulado por posición adelantada. El empate global forzó el tiempo suplementario en un contexto de tensión máxima.
En el alargue, Lanús mostró carácter. Izquierdoz avisó con un cabezazo desviado y Walter Bou peleó cada pelota como la última. Cuando el desgaste físico era evidente y los penales parecían inevitables, llegó el golpe decisivo. A los 118 minutos, José Canale ganó en lo alto y esta vez su frentazo fue inapelable: 3-2 y ventaja decisiva para el Granate.

Pero todavía quedaba una emoción más. Ya en tiempo cumplido, a los 120 minutos, Dylan Aquino encabezó una réplica letal y definió para el 4-2 definitivo. El tanto desató el festejo anticipado y terminó de sellar una consagración épica en suelo brasileño.
Lanús se sobrepuso a la presión del Maracaná, a la reacción de Flamengo y a las polémicas arbitrales. Resistió cuando fue superado, aprovechó los errores rivales y tuvo la contundencia necesaria en el momento justo.

En una final vibrante, bajo la lluvia y con un desenlace dramático, el club de barrio más grande del mundo levantó la Recopa con autoridad y dejó su huella en una noche histórica que quedará en la memoria de sus hinchas y en el orgullo de todo el pueblo argentino.


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