
INGLATERRA SE LLEVA EL TERCER PUESTO EN UN PARTIDO HISTÓRICO

Finalizado probablemente el mejor partido de la historia por el tercer puesto, donde hubo goles a raudales, récords rotos y un espectáculo que pocos esperaban en un duelo que habitualmente nadie quiere jugar.
Inglaterra arrancó con un primer tiempo dominante e impecable, en el que le metió cuatro goles a Francia. El primero llegó apenas a los 3 minutos, Declan Rice abrió la cuenta con un golazo desde fuera del área, tras un mal pase de Désiré Doué. El segundo llegó a los 18', desde un córner ejecutado por el propio Rice y que termino con un gran cabezazo de Ezri Konsa. Poco después apareció Bukayo Saka para sentenciar la primera mitad, al 37' aprovechó una serie de rebotes dentro del área, y sobre el 45' definió con elegancia tras un gran pase de Marc Guéhi.

Para el segundo tiempo se esperaba una debacle francesa, pero Didier Deschamps movió el banco con firmeza. Sacó a Doué, Theo Hernández, Konaté y Cherki, e ingresaron en sus lugares, Bradley Barcola, Lucas Digne, Dayot Upamecano y Ousmane Dembélé.
Los cambios surtieron efecto inmediato. A los pocos minutos surgió la sociedad Michael Olise - Kylian Mbappé, el delantero del Real Madrid marcó su noveno gol en el Mundial, superó a Lionel Messi y se convirtió en el máximo goleador histórico de los Mundiales. Francia siguió luchando y consiguió el segundo tanto por medio del recién ingresado Barcola, al minuto 54. Diez minutos más tarde, Mbappé volvió a aparecer en una jugada brillante que terminó nuevamente con la fórmula Olise-Mbappé. El francés alcanzó los 10 goles en el torneo, mientras Olise llegaba a 7 asistencias, nuevo récord en un Mundial superando a Pele. El marcador estaba 4-3 y la incertidumbre se apoderó nuevamente del equipo de Tuchel, en una situación parecida a la que vivieron contra Argentina en semifinales, pero esta vez con un resultado mucho más abultado.

Sin embargo, Inglaterra no se derrumbó. Respondió con carácter y Bukayo Saka convirtió un penal para llevarse la pelota del partido. Aunque Ousmane Dembélé volvió a poner emoción al dejar el marcador 5-4 para Francia, apareció Jude Bellingham para cerrar una noche histórica, arrancó desde la mitad de cancha, gambeteo a varios jugadores y marcó uno de los mejores goles del Mundial para el definitivo 6-4.
Inglaterra se sube al podio del Mundial 2026. Un partido inolvidable que ya forma parte de la historia del fútbol.













